Las "operaciones de limpieza" contra el pueblo Rohingya
Desde 2012 y, por lo menos, hasta 2018, altos mandos militares y civiles del gobierno de Myanmar llevaron a cabo una persecución sistemática contra el pueblo Rohingya, minoría étnica musulmana negada como ciudadanía pese a residir en el país durante generaciones. Los hechos incluyeron matanzas generalizadas, violaciones grupales, destrucción de aldeas mediante incendios intencionales, detención arbitraria y el desplazamiento forzado de más de un millón de personas a campos de refugiados en Bangladesh.