Caso Hissène Habré
El régimen represivo de Hissène Habré
Hissène Habré llegó al poder en Chad el 7 de junio de 1982 tras un golpe de Estado respaldado por Francia y Estados Unidos. Durante sus ocho años de gobierno, su policía política, la Dirección de Documentación y Seguridad (DDS), llevó a cabo una represión sistemática contra la disidencia: detenciones arbitrarias, torturas y ejecuciones extrajudiciales, dirigidas en distintos momentos contra los sara (1984), los hadjerai (1987) y los zaghawa (1989). Habré fue derrocado el 1 de diciembre de 1990 por su antiguo jefe militar, Idriss Déby, y se exilió en Senegal, donde permanecería protegido durante más de dos décadas.
La Comisión de la Verdad de Chad documenta los crímenes
El 7 de mayo de 1992, la Comisión de Investigación creada por el nuevo gobierno de Idriss Déby publicó su informe final, atribuyendo al régimen de Habré unas 40.000 muertes y 200.000 casos de tortura, y señalando a la DDS como principal responsable. La Comisión recomendó procesar a los responsables, pero sus conclusiones fueron en gran medida ignoradas por las autoridades chadianas. El informe se convertiría, sin embargo, en la base documental de todo el proceso judicial posterior, y sus hallazgos fueron utilizados años más tarde tanto por los tribunales senegaleses como por las Cámaras Africanas Extraordinarias.
Primera denuncia en Senegal y archivo del caso
El 25 de enero de 2000, Souleymane Guengueng y otras víctimas presentaron una querella contra Habré ante un juez de instrucción de Dakar. El 3 de febrero, el juez Demba Kandji lo inculpó como cómplice de crímenes de lesa humanidad, tortura y barbarie, y lo puso bajo arresto domiciliario. Tras la llegada al poder del presidente Abdoulaye Wade, el Consejo Superior de la Magistratura apartó a Kandji del caso el 30 de junio de 2000. Días después, la Corte de Apelación de Dakar anuló la inculpación alegando falta de competencia territorial. La Corte de Casación confirmó esta decisión en marzo de 2001, cerrando la vía judicial en Senegal por casi una década.
El proceso se traslada a Bélgica
Entre noviembre de 2000 y diciembre de 2001, un grupo de víctimas chadianas presentó denuncias contra Habré ante la justicia belga, al amparo de la ley belga de competencia universal. Tras cuatro años de instrucción, el juez belga dictó una orden de arresto internacional el 19 de septiembre de 2005 y Bélgica solicitó formalmente la extradición de Habré. El 25 de noviembre de 2005, la Cámara de Acusación de la Corte de Apelación de Dakar rechazó la solicitud, alegando que Habré gozaba de inmunidad como antiguo jefe de Estado. Al día siguiente, Senegal remitió el asunto a la Unión Africana, iniciando una nueva fase, esta vez continental, en la búsqueda de justicia.
La Unión Africana y el camino hacia la Corte Internacional de Justicia
En julio de 2006, la Asamblea de Jefes de Estado de la Unión Africana encomendó a Senegal juzgar a Habré "en nombre de África". Ante la falta de avances y el temor a que Habré pudiera huir, Bélgica presentó en febrero de 2009 una demanda contra Senegal ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), acusándola de incumplir su obligación de juzgar o extraditar. Senegal se comprometió formalmente ante la CIJ, en mayo de 2009, a mantener a Habré en su territorio mientras durase el litigio.
La Corte Internacional de Justicia condena a Senegal
La CIJ dictó su sentencia en el caso Cuestiones relativas a la obligación de juzgar o extraditar (Bélgica c. Senegal), declarando que Senegal había incumplido las obligaciones derivadas de la Convención de la ONU contra la Tortura de 1984. La Corte ordenó a Senegal, "sin más demora", someter el caso Habré a sus autoridades competentes para su enjuiciamiento, si no procedía a extraditarlo. Fue la primera vez que un tribunal internacional aplicó de forma directa el principio aut dedere aut judicare (extraditar o juzgar) en un caso de esta naturaleza.
Creación de las Cámaras Africanas Extraordinarias y detención de Habré
El 22 de agosto de 2012, Senegal y la Unión Africana firmaron el acuerdo que creó las Cámaras Africanas Extraordinarias (CAE), un tribunal híbrido integrado en el sistema judicial senegalés con jueces africanos, inaugurado el 8 de febrero de 2013. Su competencia se limitó a los crímenes cometidos en Chad entre el 7 de junio de 1982 y el 1 de diciembre de 1990. El 30 de junio de 2013, Habré fue detenido en su domicilio de Dakar y, dos días después, formalmente imputado por crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y tortura.
El juicio y la sentencia de primera instancia
El juicio se inició el 20 de julio de 2015 ante la Sala de Primera Instancia de las CAE, presidida por el juez Gberdao Gustave Kam. Declararon 69 víctimas, 23 testigos y 10 peritos. El 30 de mayo de 2016, el tribunal declaró a Habré culpable de crímenes de lesa humanidad, crímenes de guerra y tortura, incluyendo violencia sexual, y lo condenó a cadena perpetua. Fue la primera vez que un tribunal nacional juzgaba y condenaba al antiguo jefe de Estado de otro país por crímenes internacionales, en aplicación del principio de jurisdicción universal.
Reparaciones y sentencia de apelación
El 29 de julio de 2016, las CAE dictaron su sentencia sobre reparaciones a favor de las víctimas civiles constituidas en parte. Habré recurrió la condena, y el 27 de abril de 2017 la Sala de Apelaciones, presidida por el juez Ougadèye Wafi, confirmó la sentencia por crímenes de guerra, lesa humanidad y tortura, aunque lo absolvió de un cargo específico de violación por motivos procesales. El tribunal fijó una indemnización total de unos 82.000 millones de francos CFA (aproximadamente 123 millones de euros) para 7.396 víctimas identificadas.
El Fondo Fiduciario y la muerte de Habré
En enero de 2018, la Unión Africana adoptó en su cumbre de Adís Abeba el estatuto del Fondo Fiduciario para las víctimas. Sin embargo, años después, la mayoría de las víctimas seguían sin haber recibido compensación alguna. Habré cumplió su condena en la prisión de Cap Manuel, en Dakar, hasta que murió de COVID-19 el 24 de agosto de 2021, a los 79 años. Su caso sigue siendo considerado un hito histórico de la jurisdicción universal y un modelo para la creación de tribunales híbridos africanos.